Etapa infantil

 

De 0 a 4 meses:

  • El bebé no sonríe ni mantiene contacto ocular
  • No reacciona ante el sonido ni la voz
  • No emite sonidos
  • No succiona bien

 

De 4 a 8 meses:

  • No mueve la cabeza hacia el lugar de dónde proviene el sonido
  • No intenta imitar los sonidos del adulto
  • No responde a los cambios de entonación del adulto
  • No balbucea: “gagaga, tata, dada” 

 

De 8 a 12 meses:  

  • No gira la cabeza al oir su nombre
  • No comprende las palabras de su entorno
  • No produce sonidos con intención comunicativa
  • No sostiene la cabeza
  • No reconoce a los cuidadores principales
  • Aún no se sienta
  • No interactúa con los objetos: no los toca, no los tira, etc.
  • Tiende a juntar sus manos en línea media, como acción preferente, más allá de los 6 meses de edad
  • Se observa un retroceso en alguna capacidad ya adquirida previamente

 

De 12 a 18 meses:

  • No señala cuando quiere algo o no hace gestos para indicar objetos o comidas
  • No comprende órdenes sencillas como: "no", "toma", "dame",...
  • No dice palabras con significado
  • Aun no se pone de pie
  • Si ve cómo escondemos un objeto, no intenta buscarlo en el sitio tras el que lo hemos puesto
  • No se sorprende ante un “no” y no reacciona si le decimos “dame”
  • No busca a papá y a mamá cuando los nombramos
  • No usa movimientos ni expresiones para comunicarse. No tiene intención de comunicarse.
  • No tiene interés por jugar con otros niños/as
  • Se observa un retroceso en alguna capacidad ya adquirida previamente

 

De 18 a 24 meses:

  • No usa la palabra-frase para comunicar lo que quiere
  • No hace uso del "no"
  • No acepta bien la dieta sólida, ni mastica
  • Aún no anda
  • Coge los objetos con la palma de las manos en vez de usar los dedos o no es capaz de coger objetos con las manos
  • Repite movimientos como de balanceo. 
  • Tirar objetos al suelo para que hagan ruido (propio de 1 año de edad), como juego preferente
  • Se observa un retroceso en alguna capacidad ya adquirida previamente

 

Hacia los 2 años:

  • No utiliza el juego simbólico: por ejemplo, jugar a ser otra persona
  • No dice su nombre
  • No construye frases de 2 o 3 palabras
  • Su vocabulario es escaso
  • Mastica con dificultad
  • No se separa de mamá o papá para explorar el entorno
  • Se observa un retroceso en alguna capacidad ya adquirida previamente

 

Hacia los 3 años:

  • Utiliza pocos verbos
  • No realiza frases de 3 palabras
  • No formula preguntas
  • No utiliza ni el plural ni las preposiciones
  • No comprende relatos sencillos
  • Tienen babeo o presenta mala oclusión dental 
  • Se observa un retroceso en alguna capacidad ya adquirida previamente

 

De 4 a 5 años:

  • Respira con la boca abierta
  • Traga enseñando la lengua ( deglución inmadura)
  • Su voz se altera con frecuencia (ronquera, afonía,…)
  • No arranca a hablar, “ se atasca”
  • Repite sonidos ( “p,p..pato”) o prolonga sonidos (“sssapo”)   
  • Sólo le entienden las personas de su entorno
  • No puede relatar hechos sencillos
  • Cambia rápidamente de actividad sin detenerse plenamente en ninguna
  • Tiene dificultades para jugar con el lenguaje (rimas, adivinanzas,…)
  • Falta de interés por relatos o cuentos
  • No interacciona con otros niños
  • Dificultades para controlar esfínter. No pide ir al baño
  • Torpeza en motricidad gruesa (correr, saltar, subir o bajar escaleras…)
  • Equilibrio pobre
  • Torpeza en la manipulación fina (abrochar botones, abrir botes o ponerse los zapatos)
  • Evitación de actividades como dibujar, hacer trazos, etc.
  • Problemas en memorizar los días de la semana, las estaciones, el alfabeto, etc.
  • Problemas para recordar las actividades rutinarias
  • Dificultades en la noción causa-efecto, en contar y secuenciar
  • Dificultades en conceptos básicos (tamaño, forma, color…)
  • Se observa un retroceso en alguna capacidad ya adquirida previamente

 

De 5 a 6 años:

  • No pronuncia bien todos los sonidos del lenguaje, ni se explica correctamente
  • Confunde palabras como antes/ después, hoy/mañana.
  • Habla de forma estereotipada o repetitiva
  • En escritura el trazo es poco uniforme
  • Presenta alteraciones en la voz (ronquera, afonía,…)
  • Niñas que se orinan involuntariamente
  • Alteración de la interacción social: ausencia de contacto ocular, incapacidad para desarrollar relaciones con los niños y falta de reciprocidad social o emocional.
  • Alteración del comportamiento, intereses restringidos y actividades estereotipadas: preocupación persistente por partes de objetos, adhesión aparentemente inflexible a rutinas no funcionales…
  • Se comporta persistentemente rompiendo las normas sociales establecidas o ignorando los derechos básicos de los demás
  • Rabietas continuas
  • No respeta los límites impuestos ni hace caso a las normas de casa o del colegio.
  • Se observa un retroceso en alguna capacidad ya adquirida previamente

 

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